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Afirmaciones

Las afirmaciones son una herramienta básica y sencilla para poder influir en la forma en que se generan nuestros pensamientos.

Son declaraciones positivas que buscan crear un cambio en aquellas áreas que sentimos desajustadas o en desequilibrio. Aunque no lo parezca, tenemos la capacidad de alterar a nuestra conveniencia aquellos pensamientos negativos que en algún momento se «engancharon» y se repiten como un disco rallado en nuestra cabeza.

Las afirmaciones funcionan por repetición y se asientan en nuestro inconsciente para acabar convirtiéndose en creencias.

No es necesario copiar las de nadie, ya que cada uno puede definir aquellas que mejor se ajustan a su realidad.

Su elaboración y uso es realmente simple:
– Frases positivas cortas
– En primera persona del singular
– En presente simple (no futuro)
– Podemos acompañarlas de visualización
– Pueden repetirse mental, verbal u oralmente (idealmente a diario al empezar y/o acabar el día)

Aquí tenéis un ejemplo:
– Afirmación destructiva: No me va a faltar de nada en la vida
– Afirmación constructiva: Vivo en la abundancia

La mejor forma que tenemos de saber si esta práctica funciona, es dándole una oportunidad y algo de tiempo, y valorar si algo ha cambiado en los mensajes que escuchamos en nuestra radio mental.

El cigarrillo de la impermanencia

Hubo un comentario durante la conversación que tuve con el Sayasaw (abad) del monasterio de Kalaw, que me llamó mucho la atención.

Estaba comentando los distintos tipos de meditación que existen y utilizó un ejemplo muy gráfico para que yo pudiera entender de una forma más profunda, cómo observar la ley de la impermanencia durante mis sentadas.

«Imaginemos a una persona inhalando una calada de un cigarrillo. El humo entra, y sale en la siguiente exhalación. Al cabo de unos segundos, repite la operación.

Aunque el movimiento parezca siempre el mismo, la realidad es que el humo de la primera calada ya no volverá. Jamás habrá dos idénticas…»

Este ejemplo busca explicar el modo de llegar a realizar la naturaleza de todas las cosas: nacimiento, existencia y cese.

Percibir este fenómeno en la quietud mental que se experimenta meditando, nos llevará a ampliar nuestra propia auto-comprensión.